“Mens Sana in Corpore Sano”

Llega el verano y todos los años la misma historia: “Iré al gimnasio, no comeré tanta bollería y tanta fritanga, ¡lo juro, iré y me pondré en forma!!! Así podré ir a la playa sin meter tripa, que es muy sufrido”

¿Sabes qué? En Pula no hace falta que te hagas esa promesa. ¿Por qué? Porque el gimnasio está a pie de playa, así que al mismo tiempo que vas a darte un chapuzón o a tomar el sol, puedes darte una vuelta y hacer un poco de ejercicio. El primer día que vi esta maravilla estaba alucinando, nunca antes había visto un gimnasio en medio de la vegetación donde además pudieras ver y oler el mar a escasos metros de distancia.

Pero, vamos a imaginar… imagina que estás en tu gimnasio un día cualquiera… Estás dentro cuando de pronto sientes un cosquilleo por los brazos, un pequeño temblor recorre tu cuerpo y ves como, sin apenas hacer ruido, las paredes y el techo se desvanecen. El edificio puede respirar y liberar toda esa peste a sudor que tenía en su interior, el sol ilumina sutilmente el lugar. Ahora alcanzas a ver todo lo que hay alrededor: los montes, el cielo, la playa. Puedes respirar aire puro, Oxígeno.

Imagina… Que estás allí haciendo unas abdominales cuando aparecen a tu lado dos chicas jóvenes en bici, te saludan amables y sonríen mientras continúan su camino. Acabas de hacer tu primera serie y ves a un padre con su hija bajando por una pequeña colina, los dos van riendo hacia la playa. Se puede respirar energía por todos lados: en la vegetación, en los pájaros que vuelan de un lado para otro, en la gente que se mueve por el lugar; en el oleaje que rompe a pocos metros de distancia. En ti mismo empieza a haber Energía.

Te sientes parte del ambiente y te sumas a la fiesta: corres, saltas, haces unas flexiones, otras abdominales, te ves motivado, sudas como hacía tiempo que no lo hacías… Pero al rato se hace tarde y tu cuerpo jadeante te pide un descanso. Sueñas con zambullirte en un agua cristalina bajo la que puedas ver peces de colores. Entonces alzas la mirada y ves el mar, ahora calmado, está esperando tu llegada. Te lanzas al agua, liberándote del sudor sientes que acabas de renacer, que nadie te molesta y estás flotando entre un cielo azul y un fondo limpio. Respiras hondo, te pones boca arriba dejando tu cuerpo flotar y cerrando los ojos te dejas llevar. Relajas todo tu cuerpo y escuchas el murmullo de la mar, te quedas un rato así sintiendo un Relax absoluto. Al salir del agua, te tumbas sobre unas rocas dolomíticas y entonces ves como el sol se acurruca tras la montaña que esconde aquel sorprendente lugar.

Mañana volverás y pasado también y al otro, también. Solo por repetir la experiencia y hacerte más rápido, más ágil, más fuerte, sano y equilibrado. Y sí, también más Feliz. Ahora puedes entender perfectamente el sentido de la cita latina “Mens sana in corpore sano”.

Así me siento al ir cada día al gimnasio en el Lungomare en Pula. Seguiré yendo y disfrutando de esta maravilla hasta final del verano, cuando marche de esta hermosa ciudad.

Comments
4 Responses to ““Mens Sana in Corpore Sano””
  1. kris dice:

    Dios mio mikel!tas exo un eskritor!ke way!sigue ke mola!yo tb kiro ir a pula!!!jaja muaks feo!

  2. mikel dice:

    me congratula q estes tan agusto alli!! un abrazo

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